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Trichoderma asperellum T34 demuestra su capacidad para reducir el número de esclerocios de Verticillium dahliae en olivar sin alterar la microbiota del suelo.

En este estudio se demuestra que T34 Biocontrol® reduce un 70–80% los microsclerocios de Verticillium dahliae sin alterar la biodiversidad del suelo, mientras que la fertilización mineral duplica el inóculo en ausencia del biocontrol.

La marchitez por Verticillium es una de las enfermedades más devastadoras del olivar mediterráneo. Su agente causal, Verticillium dahliae, puede persistir durante años gracias a la formación de microsclerocios: estructuras de resistencia que permanecen viables incluso en ausencia de cultivo. El control de este inóculo es uno de los grandes desafíos en el manejo sanitario del olivar, especialmente en sistemas intensivos donde las prácticas de fertilización nitrogenada pueden agravar la enfermedad.

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Microbiology (Segarra, Sancho-Adamson, Trillas & Romanyà, 2025) aporta evidencia científica clave sobre dos factores de manejo: la fertilización mineral y la aplicación de Trichoderma asperellum cepa T34.

El trabajo analiza cómo ambos influyen en el inóculo del patógeno y en la microbiota del suelo de olivos jóvenes.

Resumen del estudio

Los investigadores instalaron un ensayo en invernadero con olivos de la variedad Picual durante 20 meses. El diseño factorial evaluó tres factores:

Fertilización mineral
(sí/no)

Inoculación con V. dahliae (sí/no)

Aplicación de T. asperellum T34 (sí/no)

Se midieron:

  1. Microsclerocios de V. dahliae en el suelo
  2. Composición de la microbiota bacteriana y fúngica (16S e ITS)
  3. Diversidad alfa (riqueza y índice de Shannon)

Resultados clave

El estudio demuestra que la aplicación de T. asperellum T34 reduce de manera muy significativa la concentración de microsclerocios en el suelo, independientemente del régimen de fertilización.

En condiciones sin aporte de fertilizantes, el tratamiento con T34 consigue una reducción del 82%, mientras que en suelos fertilizados la disminución alcanza igualmente un 72%. Estos resultados evidencian que la eficacia del producto no depende de la fertilización, confirmando que T34 actúa de forma consistente incluso cuando se aplica en escenarios agronómicos distintos, aportando un control fiable de la enfermedad en múltiples condiciones de manejo del cultivo.

Gráfico de barras que muestra el efecto de la fertilización y de Trichoderma asperellum T34 sobre la concentración de microsclerocios de Verticillium dahliae en el suelo, comparando tratamientos fertilizados y no fertilizados con y sin T34.
Figura 1. Efecto de la fertilización y de la aplicación de T. asperellum cepa T34 sobre la concentración de microsclerocios en el suelo. F+ y F- indican macetas fertilizadas y no fertilizadas, respectivamente. T+ y T- indican si fueron tratadas o no con T34. Se muestran las medias ± el error estándar de las medias. El número junto al nombre de cada factor indica el valor p.
Foto 1. Imagen del ensayo.

La fertilización mineral duplica el inóculo del patógeno

La aplicación de NPK incrementó al doble los microsclerocios en comparación con los suelos no fertilizados.
 El análisis de secuenciación mostró además:

Aumento notable de lecturas
de V. dahliae

Cambios en la estructura del suelo
(hongos y Bacterias)

Este resultado coincide con estudios previos: un exceso de nitrógeno puede favorecer tanto la germinación de microsclerocios como el desarrollo del patógeno.

T34 no altera la biodiversidad microbiana del suelo

Los índices de diversidad (Riqueza y Shannon) no mostraron cambios significativos entre suelos tratados y no tratados con T34.

Esto significa que:

T34 no desplaza a las poblaciones microbianas naturales ni provoca efectos no deseados sobre la funcionalidad del suelo, un criterio clave de seguridad ambiental en microorganismos de uso fitosanitario.

La fertilización, y no Trichoderma, es el factor que más modifica las comunidades microbianas

Los análisis de PERMANOVA y PCoA ponen de manifiesto patrones claros en la dinámica microbiana del suelo. La fertilización emerge como el factor con mayor impacto, generando cambios significativos y profundos tanto en las comunidades bacterianas como fúngicas. En contraste, la aplicación de T34 no produce modificaciones detectables en la estructura microbiana, lo que confirma su compatibilidad con la microbiota del suelo. Por su parte, la presencia de V. dahliae muestra un efecto más limitado, cuya magnitud depende en gran medida de si el suelo ha sido fertilizado o no. Estos resultados evidencian que las prácticas de manejo agronómico influyen más en la composición microbiana que el propio biocontrolador.

Qué implican estos resultados para el manejo de Verticillium

La reducción del inóculo es posible mediante herramientas biológicas: La significativa disminución de microsclerocios sugiere que T. asperellum T34 contribuye a reducir el pool de inóculo en el suelo, un objetivo clave en estrategias de manejo integrado.

El manejo del nitrógeno es decisivo: Comprender el papel de la fertilización es esencial:

  1. Excesos de N favorecen a V. dahliae
  2. La fertilización puede alterar la microbiota y reducir la resistencia natural del sistema
  3. Integrar prácticas de fertilización racional contribuye a disminuir la presión del patógeno

El uso de biocontrol debe considerarse dentro de estrategias combinadas: Aunque el ensayo no mostró síntomas visibles en planta —probablemente debido a las temperaturas estivales elevadas o a un efecto supresivo del suelo—, la reducción del inóculo sienta una base sólida para programas integrados de manejo de Verticillium en olivo.

Valor para productores, asesores y distribuidores

Para el sector agrícola, este estudio aporta varias certezas fundamentales:

– T34 actúa contra el inóculo sin afectar la salud microbiana del suelo, un aspecto crítico en agricultura sostenible.

– La fertilización debe gestionarse con precisión, especialmente en zonas con historial de Verticillium.

– El biocontrol y las prácticas agrícolas pueden sumarse, pero requieren una evaluación integrada.

– Los microorganismos de biocontrol pueden tener impacto directo sobre estructuras de resistencia, una de las mayores dificultades de manejo en enfermedades de suelo.

Foto 2. Imagen del ensayo.

“Este estudio refuerza la importancia de desarrollar soluciones basadas en microorganismos seguros para el suelo y eficaces dentro de estrategias de manejo integrado. La reducción del inóculo de Verticillium sin alterar la biodiversidad es un avance relevante tanto para la ciencia como para la práctica agrícola.”

Segarra, G., Sancho-Adamson, M., Trillas, M.I., & Romanyà, J. (2025). Impact of mineral fertilization and Trichoderma application on soil microbiota of young olive trees inoculated with Verticillium dahliae. Frontiers in Microbiology, 16:1708981. 

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