Residuos de pesticidas en los alimentos:

El nuevo informe de la EFSA confirma una tendencia en el sector agrícola que no podemos ignorar

1 de cada 3 muestras de alimentos en Europa contiene múltiples pesticidas. Analizamos los datos clave y el papel del control biológico como alternativa.

Cada año, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publica su informe sobre residuos de pesticidas en los alimentos. Este informe es el termómetro más fiable del que dispone Europa para evaluar el estado de la seguridad alimentaria. Correspondiente a los datos de 2024, publicado en marzo de 2026, analiza más de 125.000 muestras de alimentos recogidas en todos los Estados miembros de la UE, Islandia y Noruega, y ofrece una radiografía detallada de qué sustancias se detectan, en qué productos alimentarios se sencuentran y con qué frecuencia se superan los límites legales.

Antes de entrar en los datos, conviene hacerse una pregunta que rara vez el consumidor se formula: si un alimento contiene residuos de cuatro, cinco o incluso diez pesticidas diferentes, todos por debajo de su límite máximo individual, ¿significa eso que es un alimento seguro?

La legislación europea evalúa cada residuo de forma aislada. Sin embargo, la realidad en el plato es muy diferente: los alimentos no suelen contener un solo residuo, es muy común que contengan mezclas. Esa paradoja entre lo que la norma mide y lo que el consumidor ingiere es una de las señales de alerta que este informe vuelve a poner sobre la mesa.

Los datos del informe: residuos múltiples al alza

El programa coordinado europeo (EU MACP) analizó en 2024 un total de 9.842 muestras correspondientes a 12 de los productos más consumidos por los ciudadanos europeos, entre ellos berenjenas, pomelos, pimientos, uvas de mesa, entre otros. Los resultados confirman una tendencia que ya se venía observando en ciclos anteriores y que debería hacer reflexionar a todo el sector agroalimentario.

Del total de muestras analizadas bajo el EU MACP, el 56,9% contenía residuos cuantificables, un 15% más que en 2021, cuando la cifra se situaba en el 41,9 %. Pero el dato más significativo es el de los residuos múltiples: el 34,9% de las muestras del programa coordinado contenían más de un pesticida cuantificado, frente al 27% registrado en 2021. Esto supone un incremento de casi 8 puntos porcentuales en un solo ciclo de tres años. Los cultivos donde la presencia de múltiples residuos resulta más frecuente son la uva de mesa, con un 78% de las muestras afectadas, el pomelo con un 73,5% y el plátano con un 66,1%.

Descripción LMR

El caso más extremo correspondió a una muestra de pimiento de origen turco en la que se cuantificaron 17 pesticidas diferentes y, aunque todas las sustancias activas se encontraban por debajo de sus respectivos Límites Máximos de Residuos (LMR), a su vez, estaban presentes de forma simultánea en un solo producto.

En el ámbito de los programas nacionales (MANCP), naranjas, fresas y manzanas se sitúan también entre los alimentos con mayor frecuencia de residuos de múltiples materias activas

Estos datos no son abstracciones estadísticas. Ilustran que la problemática no reside en el uso de un pesticida en concreto, sino en la acumulación de sustancias sobre un mismo alimento. La tendencia es creciente y consistente a lo largo de los últimos ciclos de control.

Los límites legales se superan cada vez más en cultivos clave

Descripción LMR

LMR es el nivel máximo de concentración de un residuo de pesticida legalmente permitido en un alimento, establecido conforme al Reglamento (CE) n.º 396/2005 y basado en buenas prácticas agrícolas. Los valores de referencia para la salud (HBGV), que incluyen la dosis aguda de referencia (ARfD) y la ingesta diaria admisible (ADI), permiten evaluar si los niveles detectados suponen un riesgo real para el consumidor.

Tasa de superación de LMR en 2018
0 %
Tasa de superación de LMR en 2024
0 %

Además de la cuestión de los múltiples residuos de pesticidas, el informe de la EFSA revela un dato que genera una urgencia técnica y comercial difícil de ignorar: la tasa global de superación de LMR en el programa coordinado ha pasado del 1,4 % en 2018 al 2,1 % en 2021 y al 2,4 % en 2024.

Cuando se analizan los datos por productos concretos, la tendencia negativa se hace más evidente. La mayoría de los cultivos hortícolas y frutícolas monitorizados registran tasas de excedencia de LMR superiores a las de 2018, con el pimiento dulce y la uva de mesa liderando los incrementos más acusados. Solo el melón y el plátano presentan tasas ligeramente inferiores, aunque el melón repuntó en 2024 respecto a 2021.

Producto
Excedencia
2018
Excedencia
2021
Excedencia
2024
Variación 18-24
Pimiento dulce
2,4%
3,4%
4,7%
↑ +2,3 pp
Uva de mesa
2,6%
2,1%
4,3%
↑ +1,7 pp
Melón
2,2%
1,3%
1,8%
↓ −0,4 pp vs 2018
Berenjena
1,6%
2,1%
2,2%
↑ +0,6 pp
Brócoli
2%
1,7%
2,2%
↑ +0,2 pp
Plátano
1,7%
2,3%
1,6%
↓ −0,1 pp vs 2018
Evolución de la tasa de excedencia de LMR en cultivos (2018-2024) – Datos del programa EU MACP

Estos incrementos sostenidos a lo largo de tres ciclos consecutivos apuntan a un modelo de producción que, al menos en determinados cultivos, no está mejorando en términos de gestión de residuos. La cuestión no es solo regulatoria: es agronómica. Y debería formar parte de la reflexión estratégica de cualquier persona: consumidor, productor o comercializador que opere en el mercado europeo.

La Estrategia Farm to Fork, integrada en el Pacto Verde Europeo, fijó como objetivo una reducción del 50% en el uso de pesticidas químicos para 2030. El Reglamento sobre el Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios (SUR) busca reforzar este compromiso mediante la obligatoriedad de prácticas de Gestión Integrada de Plagas y la promoción de alternativas biológicas a los pesticidas químicos. En este contexto, los datos del informe de la EFSA no solo describen una situación negativa, sino que también anticipan una situación que transformará las condiciones de producción intensiva y, además, de acceso a los mercados europeos.

Las importaciones: una asimetría que genera preocupación

Uno de los hallazgos más relevantes del informe tiene que ver con la diferencia entre los alimentos producidos dentro de la Unión Europea y los procedentes de terceros países. Del total de 86.449 muestras analizadas bajo los programas nacionales (MANCP), el 21% correspondía a productos importados de fuera de la UE. La tasa de no conformidad en estos productos de origen tercero alcanzó el 5,2%, frente al 1% registrado en los alimentos producidos dentro del mercado europeo. Este dato representa una diferencia de cinco veces entre ambos orígenes, una brecha que además se ha ensanchado respecto al ejercicio anterior, cuando la tasa de no conformidad en importaciones era del 3,4%.

El programa de controles reforzados a la importación procesó 39.433 muestras en 2024, un incremento del 39% respecto a 2023, lo que evidencia una intensificación de la vigilancia en frontera.

Para los productores y distribuidores que operan fuera de la Unión Europea y comercializan o aspiran a comercializar en el mercado comunitario, este dato tiene implicaciones directas. La presión analítica sobre las importaciones va en aumento y cada vez será más difícil acceder al mercado europeo.

Anticiparse a un mercado cada vez más exigente – donde los perfiles de bajo residuo o residuo cero pueden marcar una diferencia competitiva – es imprescindible para el productor agrícola: no solo están ganando relevancia los controles analíticos de residuos de pesticidas, sino que también está cambiando el nivel de exigencia de las cadenas de distribución y la percepción del consumidor. Disponer de herramientas fitosanitarias que no generen residuos no es solo una ventaja técnica: es una condición cada vez más necesaria para competir.

Lo que es legal no siempre es suficiente: el efecto cóctel

Más allá de los datos de conformidad y superación de LMR, existe una cuestión de fondo que el informe de la EFSA vuelve a poner de manifiesto de forma indirecta: el marco regulatorio europeo evalúa cada residuo de pesticida de manera individual. La legislación vigente considera que una muestra cumple la normativa siempre y cuando cada residuo individual no supere su LMR correspondiente. Sin embargo, la ciencia sobre el efecto combinado de múltiples residuos, conocido como efecto cóctel, sigue avanzando.

   

El efecto cóctel es el impacto potencial que genera la exposición simultánea a múltiples residuos de pesticidas presentes en un mismo alimento, cuya interacción combinada podría producir efectos perjudiciales sobre la salud distintos, y según estudios recientes incluso superiores, a los de cada sustancia evaluada por separado.

 

Organizaciones como Pesticide Action Network Europe (PAN Europe) llevan años alertando sobre esta brecha. Su reciente informe sobre cócteles de pesticidas en manzanas europeas concluyó que el 85% de las muestras contenían residuos múltiples y que el 64% presentaba al menos un pesticida clasificado como PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas). El propio Reglamento (CE) 396/2005 contempla desde hace dos décadas que la EFSA desarrolle una metodología para evaluar el riesgo de la exposición combinada. Sin embargo, esa metodología aún no se ha implementado.

Factor
0 x

Inhibir las enzimas hepáticas de desintoxicación aumentando la toxicidad de otros insecticidas

Afectación a niños de
0 años

Disminución significativa en las puntuaciones de CI y motricidad

Inflamación Crónica

Disminución significativa en las puntuaciones de CI y motricidad

La reflexión es clara: cumplir el LMR de cada sustancia individual es una condición necesaria, pero no necesariamente suficiente para garantizar la seguridad percibida por el consumidor ni para anticiparse a un marco regulatorio que será más exigente. Producir con el menor número posible de materias activas, o mejor aún, con herramientas naturales que no generen residuos, deja de ser una opción ideológica para convertirse en una estrategia de gestión del riesgo.

Lo que un solo residuo no cuenta

La legislación evalúa cada pesticida por separado, pero tu plato los recibe todos a la vez. Analizamos qué dice la ciencia sobre el efecto cóctel y por qué debería importarte.

PFAS y TFA: una conexión que refuerza la necesidad de alternativas biológicas para el control de las enfermedades de los cultivos

El informe de la EFSA también aborda un aspecto que conecta directamente con la problemática de la contaminación por PFAS en la agricultura, un tema que analizamos en profundidad en un artículo anterior de este blog.

   

El ácido trifluoroacético (TFA) es un producto de degradación de pesticidas que contienen flúor en su estructura molecular. El informe destaca que prácticamente ningún laboratorio europeo analizó TFA en las muestras de 2024, a pesar de tratarse de un compuesto persistente, móvil y potencialmente tóxico.

 

La EFSA recomienda expresamente que los países incorporen el TFA en su ámbito analítico y que remitan los resultados al sistema de monitoreo europeo. Además, la Comisión Europea ha encargado un test de proficiencia (EUPT) a los laboratorios europeos de referencia para evaluar su capacidad analítica frente a esta sustancia. Este movimiento regulatorio indica que el cerco sobre los pesticidas PFAS se estrechará en los próximos ciclos de control.

Para el sector agrícola, el mensaje es directo: las herramientas fitosanitarias cuya degradación genera sustancias persistentes están entrando en un terreno regulatorio cada vez más exigente.

Los pesticidas que no desaparecen

Algunos fitosanitarios dejan rastros que ni el suelo ni el agua pueden eliminar. Descubre qué son los PFAS, cómo llegan a la agricultura y qué alternativas existen.

La pregunta que todo el sector agrícola y alimentario debería hacerse

Lo que la EFSA documenta año tras año es la fotografía del sistema productivo actual. Los datos no mienten: los residuos múltiples aumentan, las tasas de superación de LMR crecen en cultivos clave, las importaciones de terceros países presentan niveles de no conformidad cinco veces superiores a los europeos y el escrutinio sobre sustancias PFAS se intensifica. La pregunta que deberían hacerse los productores no es solo “¿cumplo con los límites?”, sino “¿estoy construyendo la agricultura que quiero para los próximos diez años?”

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